La Masía
Una construcción de piedra del siglo XVIII en una finca de 19 hectáreas

La casa
Más de 1.000 m² construidos íntegramente en piedra, con vigas de madera vistas y una distribución pensada para compartir espacios comunes y preservar el descanso.
Seis habitaciones amplias, todas con baño en suite. Dos de ellas son suites —Maria Magdalena y Jaume I— con grandes ventanales y vistas abiertas hacia Valderrobres.
La casa es sencilla. Piedra, madera y los muebles justos. Nada más.
La finca
La masía está rodeada de encinas, olivos, pinos e higueras. La finca sigue en activo: se recogen aceitunas y se siembra cebada, como se ha hecho siempre.
Desde la casa, por su altitud, se ve Valderrobres con su castillo y, al fondo, las montañas del Parque Natural dels Ports.
Aquí el campo no es decorativo. Es real.
Silencio, campo y cielo
Gracias a su aislamiento, la estancia es tranquila, aunque Valderrobres se encuentra a apenas unos minutos.
Y por la noche, cuando el cielo se despeja, las estrellas se ven con claridad y envuelven la casa en silencio.

Nuestra forma de acoger
Nos une desde hace muchos años la gastronomía y el vino, pero sobre todo nos une el placer de cocinar juntos y de hacerlo para los demás.
No ofrecemos lo que no tenemos. Intentamos que quienes se alojan en la masía se sientan como en casa y se vayan, si es posible, como amigos.
A veces lo conseguimos, otras no. Y está bien así.
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